A pesar de los avances que ha experimentado la ciencia médica en el último medio siglo, especialmente en el campo de las prótesis y los trasplantes, a día de hoy la medicina convencional es incapaz de solucionar definitivamente enfermedades cutáneas como la psoriasis, el eczema o la urticaria, pues los tratamientos disponibles producen un alivio transitorio pero no corrigen el problema; esta incapacidad para lograr una remisión permanente de las dermatosis es el resultado de una total incomprensión acerca de la verdadera naturaleza de dichas patologías así como de los factores que las causan.

De acuerdo a la medicina naturista, la piel es un tercer riñón que acude en ayuda de los otros dos cuando se hayan sobrecargados a causa de un exceso de tóxicos en el organismo; de hecho, las glándulas sudoríparas son como una nefrona —célula renal— simplificada, por eso los pacientes con uremia excretan urea en grandes cantidades por el sudor, lo que da lugar a la formación de pequeños cristales de urea sobre la piel, fenómeno conocido como escarcha urémica; cuando los riñones no funcionan adecuadamente la piel intenta excretar el exceso de tóxicos a través de los poros, lo que da lugar a la aparición de enfermedades inflamatorias como urticaria, eczema, psoriasis, etcétera; la mayor prueba de todo lo que afirmamos es que el 90 % de los pacientes aquejados de enfermedad renal terminal padecen enfermedades cutáneas.

La homotoxicología, escuela homeopática fundada por el médico alemán Hans Heinrich Reckeweg (1905-1985), considera que las enfermedades son causadas por toxinas, bien como una respuesta defensiva frente a estas o como resultado de su acumulación en las células; de acuerdo a la visión de la homotoxicología es un gran error suprimir los síntomas de las enfermedades cutáneas mediante la aplicación de corticoides tópicos, pues al hacerlo en realidad lo que sucede es que se favorece la deposición de toxinas en órganos internos, ya que las dermatosis como el eczema, psoriasis o urticaria son en realidad una válvula de escape a través de la cuál el organismo intenta deshacerse de tóxicos, por tanto no es buena idea cerrar dicha válvula; por ello, en muchos casos la supresión de un eczema o una urticaria mediante la aplicación de corticoides tópicos da lugar a la aparición de ataques de asma, pues al bloquear la excreción de toxinas por vía cutánea se favorece su acumulación en órganos internos como los pulmones, o sea, AL SUPRIMIR UNA DERMATOSIS CON CORTICOIDES EN REALIDAD LO QUE HACEMOS ES CAMBIAR LA ENFERMEDAD DE ÓRGANO, haciendo que enfermen organos internos como riñones, pulmones o hígado; inversamente, cuando se sigue un tratamiento depurativo adecuado puede aparecer puntualmente un eczema o urticaria, lo que es una excelente señal, pues indica que las toxinas se están movilizando desde los órganos internos hacia el exterior, fenómeno característico de los procesos curativos, pues tal y como establece la ley de Hering, toda curación es de arriba hacia abajo, de dentro hacia afuera y en sentido inverso a como aparecieron los síntomas.

Suprimir una inflamación cutánea mediante corticoides desplaza la enfermedad hacia órganos internos y la cronifica, por el contrario, inducir inflamación en la piel beneficia a los órganos internos y favorece la curación; este principio fue aplicado de forma muy habitual en los siglos XVIII y XIX mediante el uso de la revulsión; la revulsión consiste en generar una inflamación transitoria en la piel mediante la aplicación de sustancias irritantes con el objetivo de desinflamar órganos internos como hígado, pulmones, etcétera; los medios más empleados eran las cantáridas, las cataplasmas de harina de mostaza, también conocidas como sinapismos, o dar toques en la piel con ortigas frescas, técnica denominada urticación; un gran partidario de la urticación fue el célebre profesor naturista chileno Manuel Lezaeta Acharán (1881-1959), creador de un enfoque terapéutico al que denominó Doctrina Térmica; en la actualidad, en países como Alemania, Austria y Suiza se sigue aplicando una forma de revulsión desarrollada a mediados del siglo XIX conocida como terapia Baunscheidt, consistente en realizar multitud de pequeños orificios superficiales en la epidermis con un aparato especial denominado lebenswecker y después aplicar un aceite irritante con histamina, esencia de trementina, cantaridina y cayena.

La doctora Hulda Clark (1928-2009) también consideraba que las enfermedades de la piel son causadas fundamentalmente por tóxicos, especialmente tóxicos segregados por helmintos —gusanos parásitos— como ascárides, triquinas, etcétera; por ello recomendaba que las personas aquejadas de patologías cutáneas realizaran tratamientos depurativos a base de limpiezas y desparasitaciones; en la tabla inferior se muestra un ejemplo de tratamiento detox que incluye una limpieza intestinal, tres desparasitaciones y cuatro limpiezas hepáticas en el orden que deben hacerse.

Aunque se experimente una remisión completa de los síntomas a las pocas semanas de iniciado el tratamiento, ES IMPORTANTE PERSEVERAR HASTA EL FINAL Y COMPLETAR TODAS LAS LIMPIEZAS A FIN DE EVITAR RECIDIVAS.

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Si quieres conocer en detalle cómo se hace el protocolo desparasitante específico para ascárides, oxiuros y otros nematodos a base de CisteínaCo-Enzima Q10 y aceite ozonizado con Oxygenius pulsa AQUÍ.

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El aceite ozonizado es lo único efectivo para destruir huevos de parásitos nematodos como ascárides, oxiuros, triquinas, anquilostomas, tricocéfalos y Strongyloides, pues la cubierta de estos es muy resistente y solo es posible dañarlos haciendo que el ozono atraviese la cubierta y los oxide mediante la administración de aceite ozonizado. Es importante destruir los huevos, pues de poco o nada sirve matar a los parásitos si los huevos permanecen indemnes y eclosionan al cabo de dos semanas. El aceite ozonizado debe ser preparado en el momento, de lo contrario no es eficaz, por eso los aceites ozonizados que se venden en farmacias para el tratamiento de úlceras y otras afecciones cutáneas NO SON APTOS para destruir huevos de parásitos nematodos. Para poder obtener un aceite ozonizado capaz de destruir los huevos de parásitos nematodos es necesario el ozonizador Oxygenius. Lo puedes adquirir pulsando AQUÍ. Los huevos de otras especies de parásitos son fácilmente destruidos por el Clavo.

Es importante que la pareja también haga el tratamiento para evitar reinfecciones, pues de acuerdo a nuestra experiencia clínica es muy habitual encontrar los mismos parásitos y patógenos en ambos miembros aunque solo uno manifieste síntomas clínicos.

Articulo escrito por Ignacio Chamorro, Miembro de la Dr Clark Research Association

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