

Helminto es el término empleado en medicina para denominar de forma genérica a cualquier tipo de GUSANO PARÁSITO, ya sea una tenia, un oxiuro, una duela, etcétera; se trata por tanto de un termino médico carente de valor clasificatorio, es decir, los helmintos no son una categoría taxonómica concreta como los crustáceos o los reptiles; es preferible utilizar el termino helminto en lugar del término parásito porque es más preciso y específico, dado que el término parásito es muy amplio y se utiliza también para referirse a organismos muy distintos de los helmintos como piojos, pulgas y garrapatas o protozoos parásitos como los que causan la malaria, la enfermedad de Chagas o la leishmaniasis…
En la última década se han publicado centenares de estudios que demuestran la enorme influencia que ejerce la microbiota en el estado de salud en general y su relación con multitud de enfermedades crónicas y degenerativas; este interés por la microbiota intestinal ha llevado a investigar qué factores actúan de forma favorable sobre esta y cuáles producen un desequilibrio de la microbiota intestinal; dicho desequilibrio es conocido en el argot biomédico como DISBIOSIS; entre los factores que producen disbiosis, y que no se suelen tener en cuenta, están las infecciones por helmintos; los helmintos alteran la composición de la microbiota intestinal, y aumentan la susceptibilidad de contraer otras infecciones; podría decirse que los helmintos allanan el camino a multitud de microorganismos infecciosos como bacterias, virus, etcétera, de forma similar a las unidades de zapadores que antes de una batalla preparan el terreno desactivando minas, cortando alambradas y construyendo puentes para que otras especialidades, como la infantería o los carros blindados, puedan avanzar; por tanto, es un error tratar de corregir la disbiosis únicamente con probióticos sin incluir medidas específicas para eliminar helmintos, pues tal y como demuestra la evidencia científica disponible hasta la fecha, MIENTRAS HAYA HELMINTOS HABRÁ DISBIOSIS, por lo que aportar bacterias simbióticas es beneficioso pero no es suficiente; antes de repoblar con bacterias simbióticas los intestinos hay que limpiarlos en profundidad, pues si están repletos de gusanos, materia fecal antigua y restos de comida sin digerir, las bacterias simbióticas no encontraran un entorno favorable en el que poder multiplicarse, de igual manera que para poder cultivar un terreno baldío primero hay que quitar las malezas y labrar la tierra, pues de lo contrario las semillas que sembremos no podrán germinar y desarrollarse adecuadamente.
De acuerdo a nuestra experiencia clínica de los últimos veinte años, el método más rápido, completo y efectivo para corregir de raíz la disbiosis es el protocolo de limpieza intestinal ideado por la doctora Hulda Clark, pues además de matar bacterias perjudiciales y parásitos, permite la eliminación de restos de comida sin digerir y materia fecal antigua, mejorando ostensiblemente la función intestinal y, en muchos casos, haciendo remitir enfermedades crónicas intestinales como enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, colon irritable, estreñimiento, etcétera.
Después de el protocolo de limpieza intestinal, hay que seguir un tratamiento antihelmíntico específico para ascárides, oxiuros y otros nemátodos a base de cisteína, Q10 y aceite ozonizado, pues los suplementos nutricionales y plantas empleados en la limpieza intestinal no son efectivos frente a nemátodos como ascárides, oxiuros, etcétera. Es muy importante tener en cuenta que hay que hacer los dos protocolos, pero no a la vez, primero uno y después otro, pues ambos actúan sobre parásitos distintos; por tanto, NO SON INTERCAMBIABLES SINO COMPLEMENTARIOS.
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El aceite ozonizado es lo único efectivo para destruir huevos de parásitos nemátodos como ascárides, oxiuros, triquinas, anquilostomas, tricocéfalos y Strongyloides, pues la cubierta de estos es muy resistente y solo es posible dañarlos haciendo que el ozono atraviese la cubierta y los oxide mediante la administración de aceite ozonizado. Es importante destruir los huevos, pues de poco o nada sirve matar a los parásitos si los huevos permanecen indemnes y eclosionan al cabo de dos semanas. El aceite ozonizado debe ser preparado en el momento, de lo contrario no es eficaz, por eso los aceites ozonizados que se venden en farmacias para el tratamiento de úlceras y otras afecciones cutáneas NO SON APTOS para destruir huevos de parásitos nemátodos. Para poder obtener un aceite ozonizado capaz de destruir los huevos de parásitos nemátodos es necesario el ozonizador Oxygenius. Lo puedes adquirir pulsando AQUÍ.
Después de haber hecho la limpieza intestinal y la desparasitación de ascárides, oxiuros y otros nemátodos, es recomendable repoblar los intestinos con bacterias simbióticas tomando a diario Royal Flora, uno de los probióticos más completos del mercado, pues aporta Bifidobacterium bifidum, Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus rhamnosus, Lactobacillus casei, Lactiplantibacillus plantarum, Lactococcus lactis, Bacillus licheniformis y Bacillus subtilis; para obtener buenos resultados basta con tomar dos cápsulas al día con un vaso de agua SIN CLORO ―procedente de DESTILADORA o FILTRO DE ÓSMOSIS INVERSA― 30 minutos antes del desayuno.
Articulo escrito por Ignacio Chamorro, Miembro de la Dr Clark Research Association
En estos artículos no recibirá consejos médicos, pero sí pautas basadas en la naturopatía, la nutrición orto-molecular y las investigaciones de la Dra. Clark. Los consejos dados no implican necesariamente que la medicina oficial esté de acuerdo con ellos.
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