El grupo de los geohelmintos es el grupo de gusanos parásitos de mayor importancia clínica en humanos debido a que infectan a MILES DE MILLONES de personas EN TODO EL MUNDO, NO ÚNICAMENTE EN ZONAS TROPICALES como errónamente se cree. Los geohelmintos son nematodos cuya característica principal es que SE TRANSMITEN A TRAVÉS DEL CONTACTO CON LA TIERRA O CON MATERIA FECAL presente en la misma, a diferencia de lo que sucede con otros helmintos, especialmente tenias y duelas, que se transmiten fundamentalmente a través de la ingesta de carnes, pescados o mariscos poco cocinados; los huevos de los geohelmintos necesitan permanecer varios días o incluso semanas en la tierra para volverse infectantes, es decir, requieren un período de incubación; este mecanismo evita que eclosionen dentro del intestino, lo que podría dar lugar a una sobrepoblación y a una competencia excesiva entre los parásitos por los recursos disponibles; gracias a que requieren un período de incubación, no eclosionan hasta que hayan pasado varios días o  semanas, lo que permite a los huevos recorrer largas distancias adheridos a insectos, o siendo transportados por el viento o corrientes de agua, e infectar a nuevos hospedadores. Otra característica destacable de los geohelmintos es que COMPLETAN TODAS SUS FASES VITALES EN EL MISMO HOSPEDADOR, a diferencia de otros helmintos, especialmente los cestodos y tremátodos, que suelen completar cada fase de su ciclo vital en especies diferentes, saltando de una especie a otra conforme se desarrollan. Resulta obvio que los niños pequeños son mucho más propensos a infectarse debido que contínuamente juegan con la tierra o manipulan objetos que constantemente están en contacto con el suelo como pelotas o coches de juguete; a este respecto, la existencia de personas en riesgo de exclusión social no solo supone un gigantesco problema moral y económico, sino también de salud pública, pues a menudo hacen sus necesidades en parques, lo que contribuye en gran medida a la propagación de geohelmintos; por eso se deberían dedicar más recursos para reinsertar en la sociedad a dichas personas, no solo por razones humanitarias sino también sanitarias.

Estos son algunos de los daños que pueden causar los geohelmintos al organismo:

-Anemia

-Asma

-Dermatitis

-Epilepsia

-Apendicitis

-abscesos hepáticos

-Cálculos en la vesícula, colecistitis y cólico biliar.

-Ictericia por obstrucción del conducto hepático.

-Pancreatitis aguda por obstrucción del conducto pancreático.

-Déficit de vitaminas A, C, B1 y B12, debido a que roban estos nutrientes.

-Atrofia de las vellosidades intestinales.

-Mala digestión y asimilación de las proteínas, pues producen una sustancia que inhibe potentemente las enzimas digestivas como la pepsina, tripsina y quimotripsina.

-Retraso del crecimiento en niños y adolescentes

-Delgadez extrema sin causa aparente.

-Disminución de la capacidad de aprendizaje y bajo rendimiento académico en niños. Los niños infectados con geohelmintos obtienen peores resultados en pruebas de atención, mientras que la desparasitación produce mejoras significativas en la capacidad de aprendizaje, concentración y coordinación ojo-mano.

-Inmunosupresión, debido a que segregan sustancias que disminuyen la producción de interferón gamma, lo cuál produce un descenso de la fagocitosis, es decir, la capacidad de los macrófagos para devorar y digerir bacterias.

-Tumores malignos, pues segregan sustancias carcinogénicas.

El grupo de los geohelmintos está formado por el ascáride (Ascaris lumbricoides), los anquilostomas (Ancylostoma duodenale, Necator americanus), los tricocéfalos (Trichuris trichiura, Trichuris vulpis, Trichuris suis) y el Strongyloides stercoralis.

ASCÁRIDE

El ascáride (Ascaris lumbricoides) es sin lugar a dudas el gusano parásito más frecuente en seres humanos. Hay investigadores que estiman que afecta al 25 por ciento de la población mundial, es decir, 2000 millones de personas, aunque la realidad es que TODAS LAS PERSONAS SE INFECTAN CON ASCÁRIDES EN ALGÚN MOMENTO DE SU VIDA, pues los huevos de ascáride están por todas partes debido a que es un parásito EXTRAORDINARIAMENTE PROLÍFICO, ya que una sola hembra de ascáride es capaz de poner hasta doscientos mil huevos diariamente; se calcula que a diario se liberan al ambiente unos 100 BILLONES DE HUEVOS DE ASCÁRIDE, es decir, un uno seguido de catorce ceros… Los huevos son resistentes a la mayoría de desinfectantes y soportan tanto la congelación como las temperaturas elevadas, permaneciendo viables en el suelo hasta 15 años en climas cálidos y húmedos; además, al ser muy pegajosos, se adhieren con suma facilidad a billetes, juguetes, muebles, moscas, cucarachas o alimentos, lo que da lugar a que se propaguen con suma facilidad.

Los huevos de ascáride entran en el organismo por vía nasal, al inhalar polvo contaminado con huevos, o por vía bucal, a través de alimentos contaminados o simplemente por llevarse las manos a la boca de forma inconsciente. Una vez en el duodeno, los huevos eclosionan en pocos días y las larvas migran al hígado; desde ahí pasan a la circulación sistémica y alcanzan los pulmones donde crecen y se desarrollan durante unos días, tras los cuáles ascienden por la traquea hasta la faringe para retornar al intestino delgado a través del esófago; en el intestino delgado terminan de madurar y se convierten en adultos. El tiempo que transcurre desde que un huevo entra en el organismo hasta que el parásito es completamente adulto es de dos a tres meses. Los ascárides adultos pueden llegar a medir 35 centímetros de largo en el caso de las hembras; los machos son algo más pequeños.

El diagnóstico de la infección por ascárides se realiza mediante la búsqueda de huevos en las heces, lo cuál, de acuerdo a las investigaciones de la doctora Hulda Clark (1928-2009) no es muy fiable, dado que una hembra de ascáride puede poner huevos en cualquier órgano, no sólo en nuestro intestino, tal y como afirma la medicina ortodoxa; por tanto, que no haya presencia de huevos en materia fecal no implica la ausencia total de ascárides, simplemente indica que en ese momento no hay ejemplares adultos en el tracto digestivo, pero podría haber larvas en hígado, pulmones, etcétera.

STRONGYLOIDES STERCORALIS

Strongyloides stercoralis es un helminto de tan solo 2,5 mm de longitud; A diferencia de otros helmintos,  Strongyloides stercoralis tiene la particularidad de que adopta dos formas, una parasitaria y otra de vida libre, en el suelo; es decir, pueden sobrevivir sin parasitar a otros organismos, consumiendo desperdicios presentes en el suelo, como las lombrices. Existen dos tipos de larvas, infectantes y no infectantes; las larvas no infectantes no permanecen dentro del organismo, sino que son eliminadas con las heces, mientras las infectantes atraviesan el epitelio intestinal o la piel de la zona perianal y se dispersan por todo el cuerpo, tendiendo a localizarse principalmente en piel y pulmones. La infección por Strongyloides stercoralis suele ser asintomática en la mayoría de las personas, mientras que algunos casos se manifiesta mediante síntomas gastrointestinales como dolor abdominal y diarrea y síntomas  pulmonares como tos y asma.

La doctora HULDA CLARK encontró Strongyloides stercoralis en el 100 % de los casos de migrañas y trastorno bipolar; también suele estar presente en pacientes aquejados de artritis reumatoide, depresión y autismo. En pacientes con una respuesta inmune normal, el parásito está únicamente en el intestino delgado y las formas parasitarias que se eliminan en las heces fecales son habitualmente larvas no infectantes; no obstante en pacientes inmunodeprimidos como alcohólicos o aquellos que sufren SIDA, cáncer y diabetes, la infección puede adoptar formas mucho más agresivas como el SÍNDROME DE HIPERINFECCIÓN y la ESTRONGILOIDIASIS DISEMINADA. En el SÍNDROME DE HIPERINFECCIÓN las larvas no infectantes no se eliminan en las heces, sino que se convierten en larvas infectantes que penetran la pared del intestino y migran por todo el cuerpo; en los casos de ESTRONGILOIDIASIS DISEMINADA, las larvas invaden órganos diferentes a intestino y pulmones como sistema nervioso central, corazón, vías urinarias o glándulas endocrinas; la diseminación ocurre principalmente en pacientes inmunosuprimidos debido a tratamientos con corticosteroides o en aquellos con infección crónica y estado de desnutrición; La administración de corticosteroides puede desencadenar SÍNDROME DE HIPERINFECCIÓNESTRONGILOIDIASIS DISEMINADA debido a que ejercen un efecto de rejuvenecimiento hormonal sobre las hembras, pues se ha comprobado que hembras seniles, incapaces de generar larvas, vuelven a ser fértiles y generan larvas infectantes cuando se inoculan a animales tratados con corticosteroides; resulta paradójico que un tratamiento médico en vez de mejorar la salud del paciente mejore la de sus parásitos…

De acuerdo a las estimaciones de un estudio publicado en abril de 2020 en la revista PLoS Neglected Tropical Diseases, en el mundo hay alrededor de 386 millones de personas infectadas con Strongyloides stercoralis; sin embargo, de acuerdo a nuestras investigaciones, la cifra real es mucho mayor, más del doble; pues la inmensa mayoría de casos no son diagnosticados debido a que el principal método de diagnóstico que se utiliza es la observación al microscopio de una muestra de materia fecal a fin de detectar presencia de huevos; dicho método resulta muy poco fiable debido a que las hembras ponen muy pocos huevos al día, unos 40 nada más, a diferencia de otros nemátodos, que ponen miles, y los depositan DENTRO de la mucosa intestinal, por lo que no aparecen en las heces.

TRICOCÉFALOS

El tricocéfalo (Trichuris trichiura) es uno de los helmintos que con más frecuencia infecta a los seres humanos, pues según estimaciones oficiales se calcula que aproximadamente 800 millones de personas en el mundo están infectadas, aunque en realidad la cifra podría ser mucho mayor

El tricocéfalo tiene forma de látigo, pues uno de los extremos es grueso mientras que el extremo opuesto es fino como un hilo, por esta razón en inglés es conocido como whipworm o gusáno látigo ya que whip significa látigo y worm gusano.

El tricocéfalo es un nemátodo que en su fase adulta mide de tres a cinco centímetros de largo, localizándose preferentemente en la primera porción del colon, conocida como ciego,  los huevos de tricocéfalo necesitan permanecer unas tres semanas en la tierra para volverse infectantes; una vez dentro del organismo, eclosionan dando lugar a larvas que tardan unos tres meses en alcanzar la fase adulta; las hembras adultas son capaces de poner hasta 30000 huevos diarios.

Aunque la mayoría de los infectados permanecen asintomáticos, algunos, sobre todo los niños con una alta carga parasitaria, sufren de diarrea mucosa crónica con prolapso rectal, malnutrición, adelgazamiento excesivo, retraso en el crecimiento y anemia ferropénica.

La especie que suele infectar a los humanos es Trichuris trichiura, aunque se han documentado casos de humanos infectados por el tricocéfalo de los perros (Trichuris vulpis) y por el del cerdo (Trichuris suis); también hay una especie de tricocéfalo que parasita específicamente a gatos (Trichuris campanula) y otra que parasita a los ratones (Trichuris muris); aún no está muy claro si estas dos últimas también parasitan a los seres humanos, probablemente sí, aunque es complicado de saber debido a que su morfología y antígenos son muy similares a los de otros tricocéfalos.

ANQUILOSTOMAS

La anquilostomiasis es una de las infecciones parasitarias con mayor prevalencia en el mundo; hay multitud de especies de anquilostomas, siendo las más habituales Ancylostoma duodenale, Ancylostoma braziliense, Ancylostoma caninum Necator americanus.

La parasitología convencional considera que la infección por anquilostomas es un problema sanitario casi exclusivo de zonas tropicales y subtropicales, sin embargo, la doctora Hulda Clark encontró anquilostomas en TODOS LOS CASOS de artritis reumatoide, depresión, esquizofrenia y en algunos de fibromialgia. La presencia de un número elevado de anquilostomas produce anemia severa debido a que cada parásito consume a diario hasta 0,5 ml de sangre, por lo que unos 40 gusanos pueden ingerir diariamente alrededor de 20 ml de sangre, lo que en un mes son 600 ml, ¡más de medio litro de sangre al mes!; además, los gusanos producen un efecto anticoagulante en el lugar donde succionan la sangre para que fluya y poder alimentarse de esta, y tras quedar saciados se desprenden, pero la herida que dejan sigue sangrando, dando lugar a pequeñas hemorragias.

Uno de los rasgos más destacables de los anquilostomas es que las larvas pueden penetrar a través de la piel, aunque no haya ningún tipo de herida en la misma; bastan 5 minutos de contacto con tierra contaminada para que las larvas puedan introducirse en el organismo, motivo por el cuál resulta sumamente imprudente caminar descalzo sobre tierra húmeda, hierba, etcétera.

CÓMO ELIMINAR DEL ORGANISMO LAS DIFERENTES ESPECIES DE GEOHELMINTOS

El protocolo antiparasitario a base de tintura de nogal, ajenjo y clavo NO ES EFECTIVO CONTRA LOS GEOHELMINTOS; para eliminarlos es necesario un protocolo específico a base de  Cisteína, Co-Enzima Q10 y aceite ozonizado; si quieres saber en detalle cómo es el protocolo, pulsa AQUÍ. Es muy importante que todos los miembros de la familia se desparasiten simultáneamente, pues si un miembro no se desparasita reinfectará al resto.

ES RECOMENDABLE HACER EL PROTOCOLO DESPARASITANTE ESPECÍFICO PARA NEMÁTODOS DOS VECES AL AÑO.

El aceite ozonizado es lo único efectivo para destruir huevos de ascárides, Strongyloides stercoralis, tricocéfalos y anquilostomas, pues la cubierta de estos es muy resistente y solo es posible dañarlos haciendo que el ozono atraviese la cubierta y los oxide mediante la administración de aceite ozonizado. Es importante destruir los huevos, pues de poco o nada sirve matar a los parásitos si los huevos permanecen indemnes y eclosionan al cabo de dos semanas. El aceite ozonizado debe ser preparado en el momento, de lo contrario no es eficaz, por eso los aceites ozonizados que se venden en farmacias para el tratamiento de úlceras y otras afecciones cutáneas NO SON APTOS para destruir huevos de geohelmintos. Para poder obtener un aceite ozonizado capaz de destruir los huevos de geohelmintos es necesario el ozonizador Oxygenius. Lo puedes adquirir pulsando AQUÍ.

Articulo escrito por Ignacio Chamorro, Miembro de la Dr Clark Research Association

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