

La anquilostomiasis es una de las infecciones parasitarias con mayor prevalencia en el mundo; los anquilostomas pertenecen al grupo de los nemátodos, cuya característica principal es que son cilíndricos y alargados, como una lombriz; Hay multitud de especies de anquilostomas, siendo las más habituales Ancylostoma duodenale, Ancylostoma braziliense, Ancylostoma caninum y Necator americanus; son los parásitos nemátodos más extendidos junto con ascárides (Ascaris lumbricoides), oxiuros (Enterobius vermicularis), triquinas (Trichinella spiralis) y Strongyloides stercoralis, siendo frecuente encontrar pacientes infectados con todos ellos a la vez.
La parasitología convencional considera que la infección por anquilostomas es un problema sanitario casi exclusivo de zonas tropicales y subtropicales, sin embargo, la doctora Hulda Clark encontró anquilostomas en TODOS LOS CASOS de artritis reumatoide, depresión, esquizofrenia y en algunos de fibromialgia. La presencia de un número elevado de anquilostomas produce anemia severa debido a que cada parásito consume a diario hasta 0,5 ml de sangre, por lo que unos 40 gusanos pueden ingerir diariamente alrededor de 20 ml de sangre, lo que en un mes son 600 ml, ¡más de medio litro de sangre al mes!; además, los gusanos producen un efecto anticoagulante en el lugar donde succionan la sangre para que fluya y poder alimentarse de esta, y tras quedar saciados se desprenden, pero la herida que dejan sigue sangrando, dando lugar a pequeñas hemorragias.
Uno de los rasgos más destacables de los anquilostomas es que las larvas pueden penetrar a través de la piel, aunque no haya ningún tipo de herida en la misma; bastan 5 minutos de contacto con tierra contaminada para que las larvas puedan introducirse en el organismo, motivo por el cuál resulta sumamente imprudente caminar descalzo sobre tierra húmeda, hierba, etcétera.
Afortunadamente, los anquilostomas pueden ser fácilmente eliminados del organismo siguiendo un protocolo desparasitante específico a base de cisteína, coenzima Q10 y aceite ozonizado; si quieres saber en detalle cómo es el protocolo, pulsa AQUÍ.
El aceite ozonizado es lo único efectivo para destruir huevos de anquilostomas, pues la cubierta de estos es muy resistente y solo es posible dañarlos haciendo que el ozono atraviese la cubierta y los oxide mediante la administración de aceite ozonizado. Es importante destruir los huevos, pues de poco o nada sirve matar a los parásitos si los huevos permanecen indemnes y eclosionan al cabo de dos semanas. El aceite ozonizado debe ser preparado en el momento, de lo contrario no es eficaz, por eso los aceites ozonizados que se venden en farmacias para el tratamiento de úlceras y otras afecciones cutáneas NO SON APTOS para destruir huevos de anquilostomas. Para poder obtener un aceite ozonizado capaz de destruir los huevos de anquilostomas es necesario el ozonizador Oxygenius. Lo puedes adquirir pulsando AQUÍ.
No podíamos concluir este artículo sin mencionar un estudio recientemente publicado que deja de manifiesto el lodazal de irracionalidad y estulticia en que se halla sumida la medicina convencional; en un ensayo clínico realizado en Nueva Zelanda y publicado en mayo de 2024 en la revista Inflammatory Bowel Diseases, se infectó con larvas de anquilostomas a 10 pacientes diagnosticados de colitis ulcerosa con el objetivo de evaluar en qué medida la infección con estos puede reducir la probabilidad de sufrir un brote de la enfermedad, pues hay algunos estudios que indican que una alta carga parasitaria se asocia con una menor intensidad de síntomas en pacientes con trastornos autoinmunes; este hecho no demuestra que los parásitos sean beneficiosos, sino que PRODUCEN UNA INMUNOSUPRESIÓN EQUIVALENTE A LA PRODUCIDA POR FÁRMACOS COMO LA CORTISONA, LA CICLOSPORINA O EL METOTREXATO; y aunque a medio plazo dicha inmunosupresión pueda traducirse en una remisión temporal de los síntomas, a la larga favorece la entrada de nuevos patógenos que agravarán aún más el problema y generarán otros trastornos; es un grave error subestimar el peligro que suponen los parásitos y tratar de usarlos como organismos simbióticos, PUES NO SON SIMBIONTES SINO PARÁSITOS; la infección intencionada con anquilostomas para aliviar la sintomatología de pacientes con colitis ulcerosa recuerda sobremanera a aquella espeluznante práctica que realizaban algunas mujeres a finales del siglo XIX que consistía en ingerir huevos de tenia (Taenia solium) para adelgazar, debido a la gran cantidad de nutrientes que roba al organismo dicho parásito durante su fase adulta; a veces parece que la ciencia en lugar de avanzar retrocede…
Articulo escrito por Ignacio Chamorro, Miembro de la Dr Clark Research Association
En estos artículos no recibirá consejos médicos, pero sí pautas basadas en la naturopatía, la nutrición orto-molecular y las investigaciones de la Dra. Clark. Los consejos dados no implican necesariamente que la medicina oficial esté de acuerdo con ellos.
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