Enfermedades Causadas Por Patógenos (2ª Parte) - Terapia Clark España
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Enfermedades Causadas Por Patógenos (2ª Parte)

28 Ene Enfermedades Causadas Por Patógenos (2ª Parte)


 

 

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Apreciado Lector:

A continuación le presento la segunda parte del artículo “Enfermedades causadas por patógenos”.

Espero que este artículo le sea util en su día a día. Para cualquier tipo de duda estamos a su disposición.

Un afectuoso saludo

 

Ignacio Chamorro

Director de Instituto Clark España

Miembro de la Dr. Clark Research Association

 


 

Enfermedades Causadas Por Patógenos (2ª Parte)

 

¿Qué son los patógenos?

La parasitología oficial incurre en el colosal error de negar la posibilidad de que parásitos típicos de animales puedan parasitar al hombre (como el caso de Dirofilaria immitis, que supuestamente es exclusiva de los perros), así como de que existen parásitos endémicos de ciertas zonas del planeta. Hoy en día, en la era de los viajes transoceánicos y las continuas exportaciones e importaciones que se producen a diario no podemos seguir sosteniendo dicha afirmación.

Otro gran error es pensar que no se puede estar infectado por tripanosomas (enfermedad del sueño), o plasmodios (malaria), si no se han sufrido las picaduras de la mosca tse-tse o el mosquito anopheles.
Existen muchas formas de transmisión parasitaria, independientemente de los ciclos vitales descritos por la parasitología oficial. ¡Las parasitosis no son exclusivas de las zonas tropicales! Además, la presencia de un determinado parásito no implica en absoluto que se verifique el cuadro sintomático asociado al mismo. ¡Se pueden albergar plasmodios y no tener fiebre durante años!, y sin embargo estos parásitos podrán estar perjudicando y produciendo molestias inespecíficas sin que demos con el origen del trastorno.

Volviendo al tema de los requerimientos nutricionales de los parásitos, la abstención del consumo de los alimentos indicados para cada parásito durante varias semanas reduce severamente su población en el organismo. En realidad, muchas monodietas, ayunos u otros regímenes restrictivos deben parte de su éxito a este hecho, sin que aquéllos que las prescriben se percaten de ello.

Asimismo, la Doctora Clark descubrió que los parásitos son los principales causantes de las infecciones víricas. Digamos que son una especie de caballo de Troya que introduce en el organismo multitud de microbios hostiles. En definitiva, vienen a ser como un portaaviones, o mejor dicho portavirus. En la tabla de la página siguiente muestro la correlación entre oncovirus y los parásitos portadores de los mismos.

Es similar a lo que pasa con las pulgas de rata, que son portadoras de la peste negra o el tifus, la única diferencia es que las pulgas son parásitos externos (ectoparásitos) y los gusanos son internos (endoparásitos). De este modo, vemos cómo el tratamiento de los patógenos debe ser abordado de forma integral y no con la estrechez de miras convencional, que ignora que muchos patógenos son simplemente la punta del iceberg de un proceso mucho más complejo. Ya no podemos seguir ignorando la multitud de seres que habitan en nuestro organismo y limitarnos a dirigir todos nuestros esfuerzos contra un solo virus o una sola bacteria, puesto que al igual que los nutrientes, los patógenos también actúan en equipo. A continuación, muestro un ejemplo extraído de la obra de la Dra. Clark “La cura y prevención de todos los cánceres”, ejemplos de parásitos y los virus y oncovirus que suelen portar.

Tabla

 

La conclusión es que la desparasitación debe ser uno de los fundamentos de cualquier terapéutica destinada a combatir las infecciones virales. Asimismo, mientras duren las mismas, es interesante restringir al máximo la ingesta de grasas. La experiencia demuestra que las dietas altas en grasas favorecen en cierta medida las enfermedades respiratorias, pues obran como detonadores de la replicación viral. Hace ya varias décadas que el médico naturista José Castro, uno de los mayores impulsores del vegetarianismo y la medicina natural, alertaba acerca de los perjuicios que podía ocasionar a las personas asmáticas, bronquíticas y tuberculosas una ingesta excesiva de grasas.

 

¿CÓMO AFECTAN LOS PATÓGENOS AL ORGANISMO?

La Doctora Hulda Regehr Clark fue quien más estudió dicho asunto, consideraba que sólo existen dos causas de enfermedades: tóxicos y patógenos. Numerosas enfermedades consideradas idiopáticas por la ciencia convencional, en realidad son de etiología parasitaria o vírica. Los patógenos afectan al organismo de muchas maneras, robando nutrientes, succionando sangre y produciendo anemia e intoxicando con productos de su metabolismo. Con respecto a este último punto disponemos de numerosos datos.

-> Las bacterias Gram-negativas producen los funestos lipopolisacáridos.

-> Los diferentes estados larvarios del fasciolopsis buski producen ortofostotirosina, un poderoso estimulante del crecimiento tumoral.

-> Las tenias producen forbol, un poderoso estimulante del crecimiento tumoral, y ácido malónico un inhibidor metabólico implicado en la génesis de cáncer y fallo renal.

-> Las diversas especies de áscaris generan betapropiolactona (un poderoso mutágeno), cicloheximida (una substancia teratogénica y que produce daño al ADN), e hidrocarburos aromáticos policíclicos. Estos últimos se encuentran entre las substancias carcinogénicas más potentes conocidas hasta la fecha. Los hidrocarburos aromáticos policíclicos son derivados del colesterol u otras substancias esteroideas como los estrógenos y la testosterona. Algunos de los principales hidrocarburos aromáticos policíclicos son el 20-metilcolantreno, considerado uno de los carcinogénicos más poderosos (una sola dosis subcutánea de 100 mcg. Basta para producir cáncer a un ratón), así como 3,5 colestadieno y el criseno, ambos productos resultantes de la oxidación del colesterol y promotores del desarrollo tumoral.

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos también están implicados en la aparición de verrugas. De hecho, todas las verrugas los contienen.

Independientemente de esto, podemos relacionar directamente innumerables enfermedades a la presencia de determinados patógenos en el organismo:

  • Norcadia asteroides se vincula con la enfermedad de Parkinson.
  • El parásito Cryptostrongylus pulmoni es el causante del síndrome de fatiga crónica.
  • Casi todas las enfermedades autoinmunes son enfermedades infecciosas, pues se producen como consecuencia del fenómeno denominado reactividad cruzada, consistente en la producción por parte del organismo de anticuerpos destinados a neutralizar antígenos bacterianos o parasitarios.

Cuando el antígeno es similar a las proteínas de algún tejido, éstas también serán “atacadas” por el anticuerpo, resultando un trastorno autoinmune. Existen bacterias y otros patógenos que recurren al mimetismo molecular. Generan proteínas similares a las del tejido que invaden para pasar desapercibidas. El organismo termina por detectarlas, pero al mismo tiempo que destruye los patógenos daña también las estructuras orgánicas propias.

No podemos afirmar que exista un patógeno específico para cada enfermedad autoinmune, aunque las bacterias del género Mycoplasma y las amebas del género Endolimax son un denominador común de todas estas enfermedades. La espondilitis anquilosante y la enfermedad de Crohn son causadas en gran medida por una población numéricamente importante de Klebsiella Pneumoniae en el tracto digestivo; la artritis reumatoide se asocia a la presencia de Proteus Mirabilis en la flora digestiva y la Doctora Clark halló Mycobacterium Phlei en todos los casos de esclerosis múltiple y esquizofrenia.

En los casos de cáncer el número total de patógenos que infectan a la persona entre hongos, protozoos, parásitos, virus y bacterias asciende casi al medio centenar (Hulda Calrk “La Cura Y Prevención De Todos Los Cánceres”).

Quizá el más relevante de todos sea el Fasciolopsis buski. El médico alemán Alfons Weber (1915-1997) afirmaba que los plasmodios eran los causantes del cáncer (“Sobre la causa de la enfermedad del cáncer”). Alfons Weber colaboró con el médico español Juan Prada Pascual, pero terminaron defendiendo posturas opuestas pues el Doctor Juan Prada llegó a la conclusión de que los plasmodios no eran la causa sino la consecuencia del cáncer y cuya función era de crucial importancia, por lo tanto, no debían ser combatidos con antimaláricos, tal y como propugnaba “Herr” Weber.

Nosotros desde la perspectiva de la Terapia Clark hemos comprobado la presencia de plamodios en todos los casos de cáncer, aunque no los consideramos como los causantes primeros, pero sí como colaboradores necesarios.

El parásito Gastrothylax es el causante de las mutaciones que dan lugar al síndrome de Down, fibrosis quística y riñón poliquístico.

Los cisticercos (forma larvaria de las diversas especies de Tenia) pueden colonizar el cerebro y dejarlo tan dañado (literalmente como un queso emmenthal). En tales casos hablamos de neurocisticercosis, grave enfermedad neurológica que puede acarrear la muerte. La neurocisticercosis es muy frecuente en países tropicales, especialmente en zonas donde se crían y matan cerdos de forma tradicional. De cualquier modo, en los países desarrollados también se producen casos solo que no suelen ser diagnosticados pues se piensa erróneamente que la neurocisticercosis es una enfermedad endémica de países subdesarrollados.

La epilepsia y el bruxismo son frecuentemente debidos a la parasitación del sistema nervioso o a la irritación nerviosa que producen las toxinas parasitarias liberadas en el tracto digestivo por los Áscaris y los Ancyclostomas.

En todos los casos de apendicitis encontramos Oxiuros.

Ancyclostoma es detectado frecuentemente en casos de depresión. En la esquizofrenia detectamos varias especies a la vez: Ancyclostoma duodenal, Ancyclostoma braziliense, Ancyclostoma caninum.

En todos los casos de síndrome de sensibilidad química múltiple encontramos Fasciola hepática. Este parásito pertenece al grupo denominado trematodos comúnmente llamados duelas. A este grupo pertenecen también los anteriormente mencionados Fasciolospis buski, eurytrema pancreaticum y Clonorchis sinensis. Cualquiera de ellos puede producir las siguientes alteraciones:

  • Pueden invadir los músculos, causando distrofias.
  • Adultos en la pared uterina pueden causar calambre y sangrado fuera del periodo menstrual. Si atraviesan la pared uterina pueden causar endometriosis.
  • Si los adultos se desarrollan en riñones, causan lupus y enfermedad de Hodgkin.
  • Si completan su ciclo en el cerebro, el resultado es Alzheimer o esclerosis múltiple.
  • Si invaden el timo, se produce inmunodepresión.

 

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En estos correos no recibirá consejos médicos, pero sí pautas basadas en la naturopatía, la nutrición ortomolecular y las investigaciones de la Dra. Clark. Los consejos dados no implican necesariamente que la medicina oficial esté de acuerdo con ellos.

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FEBRERO: VIGO: 4 DE FEBRERO

GRANADA: 4 DE FEBRERO

MADRID: 18 DE FEBRERO

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MARZO: BARCELONA: 4 DE MARZO

LISBOA: 11 DE MARZO

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ABRIL: MADRID: 22 DE ABRIL

GRANADA: 22 DE ABRIL

VIGO: 29 DE ABRIL

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MAYO: BARCELONA: 6 DE MAYO

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JUNIO: LAS PALMAS DE GRAN CANARIA: 3 DE JUNIO

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